Iniciamos cobertura de Viña Concha y Toro con recomendación SOBREPONDERAR y un precio objetivo de $1.269 por acción, lo que implica un potencial de valorización de 41%, respecto del cierre del 19 de octubre de 2026, más un dividendo esperado de $46 por acción en los próximos doce meses. Nuestra visión se sustenta en la capacidad de la compañía para ganar participación de mercado en una industria en contracción, respaldada por marcas globales, una mayor presencia de vinos premium y una estrategia comercial que prioriza el valor por sobre el volumen. En particular, la participación de los vinos premium en su portafolio aumentó de 36% en 2017 a 54% en 2025, mientras que su cuota en las exportaciones chilenas de vino embotellado subió de 34% a 44% en el mismo período.
Hacia adelante, esperamos que la recuperación gradual de Estados Unidos, la diversificación geográfica y las mejoras de eficiencia operativa contribuyan a sostener la rentabilidad. La reducción de costos, el alivio esperado en el precio de la uva y el vino a granel, y una mayor productividad agrícola deberían favorecer la evolución de los márgenes, con un EBITDA proyectado de $148.413 millones en 2027. Asimismo, el término del ciclo de inversiones permitirá una mayor generación de caja, facilitando la reducción del endeudamiento y abriendo espacio para mayores dividendos, recompras de acciones o adquisiciones selectivas. Como elemento adicional, los terrenos con potencial inmobiliario podrían aportar valor a la acción, aunque no constituyen el eje central de nuestra tesis de inversión.
En términos de valorización, consideramos que la acción presenta múltiplos atractivos frente a sus fundamentos y al potencial de generación de caja, transando actualmente a 6,9 veces el EBITDA estimado para 2026. Incluso excluyendo el valor de los terrenos inmobiliarios, estimamos un precio de $1.088 por acción, equivalente a un potencial de valorización de 21%. No obstante, la tesis está sujeta a riesgos relacionados con una recuperación más lenta en Estados Unidos, movimientos desfavorables del tipo de cambio, una mayor debilidad del consumo global de vino y posibles desviaciones en la ejecución del plan de eficiencia. En este contexto, la combinación de valorización atractiva, posicionamiento en segmentos premium y fortalecimiento financiero respalda nuestra recomendación SOBREPONDERAR.